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MEDICINA CAMPERA

Fitoterapia

Muy difundida se encontraba en nuestra campaña y en las ciudades casi como hoy, la práctica de curar las más diversas enfermedades con distintos vegetales, con "yuyos", como se dice comúnmente.

Para cada dolencia se receta una infusión, un emplasto, cocción de hojas, ramas, tallos o raíces de determinada planta. Las hay para combatir dolores de hígado, reumatismo, afecciones renales, etc.

Los indígenas, fueron los primeros que conocieron las virtudes curativas de determinados vegetales, y de ellos, por etapas sucesivas, llegaron a nuestros días, en que aún en las grandes ciudades las "Casas de Yuyos" y farmacias, venden hojas, ramitas, etc. excelentes para varias enfermedades.

Principales virtudes de algunas plantas:

Algarrobo blanco: (Prosopis alba). A su fruto bien maduro se atribuyen propiedades diuréticas, y muy especialmente para disolver cálculos de vejiga. En estado verde separando las semillas y la corteza, machacando todo con sebo de cabra, se curan algunas fracturas de huesos.

Algarrobo negro: (Prosopis nigra). El patay que se hace con su vaina molida, se recomienda a las personas que sufren de dispepsia.

Jarrilla: (Larrea divaricata). La farmacopea campesina la recomienda para combatir el reumatismo, por medio de cataplasmas hechas con sus hojas, y machacadas, para enfermedades de la piel, sabañones, etc. También se emplea en forma de emplastos para curar luxaciones y fracturas.

Té de yuyos: es costumbre que aún perdura en el campo y en las ciudades. Hacer té mezclando varias yerbas. Tales como la menta, el burro, la peperina, poleo, etc., para aliviar los dolores de estomago, reumáticos, etc., usándose indistintamente hojas o flores.

Laurel rosa: (Nerium oleander). Arbusto cuyas hojas y corteza se emplean para tratar lesiones de piel, úlceras, agria, etc. Su semilla en té es alucinógena.

Lengua de vaca: (Llantén). Planta herbácea con la que se combaten la papera, tumores, etc. Con una infusión de sus hojas se tratan ciertas enfermedades de los ojos.

Madreselva: (Lonicera sempervireus). El cocimiento de las hojas de esta enredadera se emplea para inflamaciones de la garganta y la infusión de las flores, para afecciones bronquiales.

Malva: (Malva silvestris). Planta considerada como una de las más medicinales de nuestra campaña y cuyas hojas se emplean especialmente para combatir, por medio de cataplasmas preparadas con sus hojas, inflamaciones y tumores.

Meloncillo: (Capparis tuveediana): Árbol conocido también con los nombres de sacha membrillo yerba .de comadreja, etc. Sus hojas se utilizan para atender en enfermedades  nerviosas y la disentería. .

Mío, Mío: (Baccharis coridifolia) . También llamado romero o romerillo, se emplean sus hojas de este árbol para combatir la calvicie, para atajar el tétano, reumatismo y pasmo.

Mistol: (Zizyphus mistol). Con la infusión de las hojas de este árbol se tratan especialmente los cólicos biliosos y las mordeduras de víboras y arañas venenosas.

Molla: (Litharea molleoides). Arbol también. llamado aroeira, chiclia, etc., sus hojas hervidas dan un té recomendado contra los resfríos.

Ombú: (Phytolacca dioica). Hierba gigantesca, cuyas hojas empléase especialmente como purgante.

Ortiga: (Urtica sp). Las hojas de esta hierba se usan, para combatir la gota, resfríos, etc., en forma de infusión.

Paico: (Chenopodium anthelmintiecum). Planta cuyas hojas proporcionan un té estimulante y digestivo y aplicadas en forma de cataplasmas sobre las heridas, evitan su infección y gangrenas.

Palán-Palán: (Nicotiana glaúca). Sus hojas se utilizan en cataplasmas para aliviar los dolores reumáticos, curar quemaduras, llagas, etc. Las hojas masticadas se emplean para anular las picaduras de insectos.

Paraíso: (Melia azedarach). Se emplean sus hojas o corteza como purgante y para combatir las lombrices, aunque en fuerte dosis puede producir la muerte.

Pata de vaca : (Bauhinia forficata). La infusión de sus hojas se emplea para aplacar el asma.

Poleo: (Lippia turbinata). Las hojas hervidas dan un té bueno para las indigestiones; los gajos en cambio, se emplean contra los resfríos.

Quebracho blanco: (Aspidosperma quebracho). De su corteza se obtiene una infusión con la que se combate el chucho, y su fruta machacada se emplea en cataplasma para atender las hinchazones.

Quinaquina: (Myroxylon pernyferum). Árbol aromático de cuya corteza y cáscara se preparan unos polvos que, disueltos en vino, se recomiendan para cortar las fiebres intermitentes.

Zarza parrilla: (Smilax Médica). La infusión de esta planta se emplea para el tratamiento de afecciones a los riñones, purificación de la sangre, etc.

Yerba Buena: (Menta rotundifolia). Considerada como apta para combatir las malas digestiones, dispepsia, etc.

Yerba de la perdiz: (Margyricarpus setosus Ruiz). Se emplea como diurético.

Yerba de la piedra (Usnea Hieronymi Kp). También llamado, "barba de la piedra", se emplea para el tratamiento de heridas y úlceras.

Yerba del charrúa: Populus nigra. El cocimiento de sus hojas se emplea para tratar afecciones de la vista y para gargarismos.

Vinal: (Prosopis ruscifolia). Sus hojas machacadas y embebidas en agua hervida se usan para curar afecciones de la vista.

Atamisqui: (Atamisquea emarginata). Con sus gajos se preparan baños contra los ataques apoplégicos y dolores reumáticos; las hojas se emplean para sinapismos.

Cepa caballo: (Xanthium spinosum). Con las infusiones de sus hojas se curan las dolencias del riñón, cólicos hepáticos, dispepsia y algunas enfermedades de los ojos.

Chamico: (Datura ferox). Sus hojas se aplican para hacer cataplasmas y cigarrillos que alivian la tos convulsa y el asma.

Duraznillo negro: (Colliguaja inergerrina). Sus hojas se emplean en cataplasmas para curar ciertas heridas y su infusión para lavarlas.

Salvia: (Salvia gilliessi). Su arbusto propio de los terrenos arenosos y húmedos, y cuyas hijas se emplean para tratar indigestiones, calmar los nervios, dolores de garganta, dolores de encías, etc.

Sauce: (Sálix Humboldtiana). Las cenizas de su corteza se emplea para curar los ojos de los caballos, y la infusión de las hojas, para el tratamiento del reumatismo.

Zooterapia

La zooterapia ha tenido vasta difusión en todo el territorio argentino. Empleada para curar infinidades de males que aquejan al hombre, son muchos, pero haremos referencia a aquellos que más aceptación tiene aún hoy en la medicina empírica de nuestra campaña.

El ñandú: (Rhea americana) Su buche desecado y disuelto en agua, es utilizado en la farmacopea campesina para combatir la dispepsia. La vena o tendón se emplea contra los calambres.

El zorrino: (Conepatus sufframus). Con la grasa de este animal se cura el reumatismo, aplicándose en fricciones en la parte afectada.

El yacaré: (Caimán sp). Tiene igual aplicación que el anterior.

El zaramagullón o biguá: (Phalacrocorax vigua). Abierto vivo, y aplicado al pecho, cura el asma.

La lampalagua: (boa constrictor). La grasa de este animal se ha utilizado para combatir dolores reumáticos, úlceras y tumores.

La comadreja: (Didelphys sp.). Su carne comida por el paciente, cura las hemorroides.

El cuervo negro: (Cathartes urubitinga). Su grasa es empleada para friccionar a las personas atacadas por las viruelas. Además, como la de cóndor o buitre, es consumida para tener buena vista.

El sapo: (Bufo arenarum). Aplaca el dolor de muelas con sólo pasarlo algunas veces sobre la mejilla dolorida. También cúrase con este animal la "culebrilla".

La gallina común. Su grasa, mezclada con saúco, se usa para combatir enfermedades de la garganta y dolores reumáticos; así mismo se emplea para friccionar el pecho de los resfriados o engripados, ya que hace el mismo papel, se afirma con las cataplasmas o franelas calientes. Debe señalarse que en los valles calchaquíes para curar cataratas, se emplea un ojo de pollo, del mismo lado que el del ojo afectado; partiéndolo se derrama su contenido en el ojo enfermo.

 

 

 

 

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