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En el año 1964 un grupo de personas acompañados
por el Padre Camilo Latapié, comienzan a trabajar para que la zona Sur de
Chivilcoy tenga su templo. Se constituye a los efectos de dar inicio a las
tareas, una comisión protemplo y colaboran con ellos, las autoridades,
instituciones, comercios y los ciudadanos en general. Es así como funciones
teatrales a beneficio y los más variados modos de obtener la colaboración de
los compueblanos, se pusieron en marcha. Un lema marcaba sus objetivos:
"Queremos comenzar, sin detenernos hasta terminar. Ayúdenos".
Toda la gente de esa zona se movilizó y el 12
de agosto de 1967 a las 16 horas fue oficiada una misa en la Escuela Nº 49. A
las 17 horas es bendecida la piedra fundamental por el Obispo de Mercedes, Monseñor
Luis Tomé, siendo padrinos de este acto, la señora Antonia A. de Abiatti y el
Doctor Alberto Mónaco.
Con ansiedad esperan la erección del nuevo
templo y se organizan campañas de socios protectores (con una cuota mensual
voluntaria), venta de rifas, cenas y
ferias con la misma finalidad. El Padre Latapié fervoroso propulsor de este
noble propósito, sigue con verdadero entusiasmo cada paso de esta obra de
novedosas características arquitectónicas, supervisada por el Arquitecto
Timpone. Lograda la estructura exterior y ya ostentando su original techo, no
pueden proseguir por la importante deuda contraída y por falta de medios para
cubrirla. Los únicos con los que se contaba provenían de cuotas societarias y
de un local feria que funcionaba en Pintos Nº 43.
A más de un año, nuevamente la labor se
reinicia con el acarreo de tierra para levantar el nivel del piso del nuevo
templo y de los ladrillos para levantar las paredes. En octubre de 1969 comienza
la segunda parte de la obra con la compactación de la tierra y los cimientos.
El Intendente municipal José María Ferro, solicita en ese año, al gobierno de
la provincia por intermedio de la Dirección de Promoción y Desarrollo de la
comunidad un subsidio de 19 millones de pesos, para colaborar con el desarrollo
cultural y espiritual de un barrio distante del centro de la ciudad.
Se suma a los colaboradores
"Adveniat", Institución Católica Alemana dedicada a la beneficencia
con fines sociales en toda América Latina, enviándoles un cheque por valor de
8.558,46 dólares depositado en Banco Provincia de Buenos Aires, el 13 de julio
de 1971. Este importante aporte beneficia al templo pero nuevos gastos se
originan y es así como la comisión protemplo Cristo Obrero, lanza la campaña
"Necesitamos 500 amigos" y continúan solicitando el aporte de la
comunidad. Este llega y luego de años de constante trabajo y de una fuerte y
decidida voluntad para lograr el objetivo propuesto, con sano orgullo por la
tarea cumplida, el presbítero Raúl Camilo Latapié abre las puertas de la
Iglesia Cristo Obrero, junto a sus fieles colaboradores directos que integraban
la comisión protemplo, el 31 de marzo de 1972. A las 18 horas de ese día fue
oficiada una misa concelebrada, donde el Obispo de Mercedes, en el transcurso de
la misma, puso a cargo del culto al Padre Latapié. En enero de 1973 es
bendecida la casa parroquial y el Padre Latapié comienza a vivir en ella y al
ser declarada Parroquia en el año 1974 pasa a desempeñarse como Párroco.
Desde siempre el trabajo del
Padre Camilo se dirigió a los necesitados y la comunidad chivilcoyana se
acostumbró a verlo trabajar con y para sus feligreses, a quienes no solo atendía
espiritualmente sino en todo lo que estuviera a su alcance. Fruto de esa
solidaridad fue la constitución en la Parroquia Cristo Obrero el 18 de
septiembre de 1979 de la 1era Cáritas de Chivilcoy.
Con el correr de los años se
fue extendiendo el accionar de la Parroquia y se fueron ampliando sus
actividades entre las que se encuentran catequesis, encuentros matrimoniales,
grupos de jóvenes y grupos carismáticos. En tanto que Cáritas Cristo Obrero
tiene un comedor materno-infantil que atiende diariamente a 50 chicos.
El 31 de marzo del 2000, cesó
en sus funciones el Padre Camilo Latapié siendo trasladado a la Parroquia de Jáuregui
(Buenos Aires) y lo sucede como Párroco el Padre Eduardo Alejo Ceres.
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