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A fines de 1800 existía en Chivilcoy una comunidad
italiana muy unida y de una gran religiosidad, de ella surge la idea de
construir una capilla y realizar festejos dedicados a la Virgen del Carmen. El
26 de mayo de 1895 se constituye la Comisión Central Pro fiesta de la Virgen
del Carmen.
El terreno para la
futura capilla fue donado por Don Pascual Grisolía y fue su constructor el Señor
Antonio Colucigno. La capilla fue inaugurada el 16 de julio de 1896, día que en
el futuro estaría ligado a las fiestas populares e n
honor de la Patrona de esta barriada.
La orden de San Agustín
funda la Residencia – Colegio Nuestra Señora del Buen Consejo en la ciudad de
Chivilcoy el 9 de septiembre de 1903. Con fecha 10 de septiembre del mismo año
Don Pascual Grisolía, gran benefactor de la Orden, dona a la misma un terreno
en el que se edificaría dicho colegio. Al lado de este terreno estaba la
capilla dedicada a la Virgen del Carmen y l a
misma es ofrecida a los Padres Agustinos, de allí le viene el nombre al templo
parroquial actual.
El 16 de junio de 1937
por Decreto del primer Obispo de Mercedes, Monseñor Anunciado Serafini, se
declara inaugurada la nueva Parroquia Nuestra Señora del Carmen en Chivilcoy y
le es encomendada a la Orden de San Agustín.
La vieja capilla había
sufrido un deterioro tan grande que la comunidad religiosa
debió trasladar el templo a un galpón, propiedad del Señor Grisolía, quien
generosamente lo facilitó para las celebraciones del culto. Allí se llevaron a
cabo las ceremonias litúrgicas hasta que se inauguró el nuevo templo el 22 de
octubre de 1949, siendo bendecidas sus instalaciones por el Señor Obispo
Diocesano Monseñor Anunciado Serafini. El templo construído es de estilo
colonial español, en forma de cruz latina, con hermosos arcos de medio punto y
columnas que dividen las dos naves laterales de la nave central y amplio
presbiterio. El templo se levantó con gran
sacrificio de la Orden, que tubo que vender los dos únicos terrenos que
entonces poseía; uno en Chivilcoy y otro en Ramos Mejía. El gobierno nacional
contribuyó con 60.000 pesos y desde España la Orden envió un donati vo
de 150.000 pesos. El arquitecto de la obra fue el Señor Guillermo L. Martin y
el contratista el Señor Joaquín Fargas. La primera piedra se colocó el 16 de
julio de 1946 y el 8 de septiembre
del mismo año en presencia del Obispo Diocesano Monseñor Serafini, se coloca
el primer ladrillo del edificio.
El Padre Luis Gonzalez
Martin, con la ayuda de Don Nicolás Grisolía, embelleció el templo con los mármoles
de los altares mayor y laterales. Más tarde se introdujeron las pinturas del Señor
Speranza, artista chivilcoyano. Con el correr de los años se fue deteriorando
la estructura del maderamen del tejado y las filtraciones perjudicaron
grandemente paredes y revoques.
En el año 1998 al revisar el techo se comprobó que la polilla la había
invadido, existiendo peligro de derrumbe. El
P. Viceprovincial Fray Faustino Noriega y su Consejo visitan el templo y deciden
emprender la restauración total. Se comenzó por el tejado y se completó la
obra con la pintura interior y exterior; bajo la dirección del Arquitecto
Fernando Couto. La obra duró desde septiembre de 1998 hasta mediados de agosto
de 1999. Su costo superó los 126.000 pesos, pagados en su totalidad por la
Orden de San Agustín. Luego con dinero recaudado a través de bonos y
donaciones se restauraron las luminarias de las columnas. Así embellecido y
restaurado celebró sus Bodas de oro. 1949 – 1999.
La comunidad religiosa
Agustiniana atiende pastoralmente la Capilla de Benitez, impartiendo catequesis
de Comunión y Confirmación. También en Palermón Huergo se atiende la
catequesis de Comunión y Confirmación.
Actualmente la
comunidad religiosa está compuesta por el Padre Párroco Antonio Torio y los
Padres Alfonso Plaza y Primitivo Arboleya.
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