|
Transcurrían
los primeros años de la aplicación de la sabia Ley de Enfitéusis, creada por
inspiración del primer Presidente argentino Don B. Rivadavia, cuando en 1828
Don Manuel López de nacionalidad española fue favorecido con la adjudicación
de una legua cuadrada de campo, otorgada en enfitéusis, ubicada en la zona
denominada "Cañada La Rica ", zona de Chivilcoy, partido de la
Guardia de Luján.
Por
ese entonces imperaba el desierto, la pampa indomable azotada por el malón indígena,
lo cual exigía carácter decidido y valiente para afrontar la dura empresa de
abatir el pajonal, levantar el rancho y disponerse a desvirgar el suelo virgen
para penetrar a través de la reja del arado en sus entrañas y fecundarla con
la semilla que engendraría rubios trigales.
En
1829 Don M. López se radica en la tierra adjudicada conjuntamente con su esposa
Dona Barbarita Figueroa, dando comienzos a su tarea de agricultor.
|
El
20 de Septiembre de 1831 nace su hijo Manuel Eustaquio quien al crecer comenzó
a trabajar en las tareas agricola-ganaderas asociándose ya hombre con su padre,
ambos integraron la comisión de vecinos que se propusieron construir la primer
capilla, que luego se transformo en la actual "Parroquia de Nuestra Señora
del Rosario" como así también contribuyeron a la erección de diversos
edificios públicos.
Al
inaugurarse la primitiva capilla bajo la tutela del sacerdote Roque Antonio
Maceyra donó el libro de matrimonios. Al fundarse la Ciudad de Chivilcoy, firmó
el 22 de Octubre de 1854 el acta que registra el trascendental acontecimiento.
Se
caracterizaba por un espíritu dinámico que evidencia en el desarrollo de su
Estancia La Rica, incursionando conjuntamente con su hijo Manuel Eustaquio y su
nieto Saturnino, como caudillo rural, adepto a la Unión Cívica Nacional
liderada por Don B. Mitre. |