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AUGUSTO KRAUSE, UN PIONERO

 

En Augusto Krause tiene ganado en la historia chivilcoyana un lugar de privilegio, cabiéndole el honor de haber sido uno de los propulsores de nuestro pueblo y que ha trabajado con suma eficacia en su progreso material e intelectual.

Nacido en Alemania, a través de su dedicación al estudio obtuvo el titulo de doctor en teología, cultivando importantes conocimientos que luego serian de mucha utilidad en su permanente accionar. Estaba dotado de un férreo espíritu para dedicarse cuando le llegó el turno al trabajo fecundo, del cual Chivilcoy se nutrió para impulsar sus comienzos y desarrollo.

Su biografía nos informa que en su tierra natal ejerció la profesión de teólogo y haciendo demostración de sus nobles sentimientos fundo y dirigió en Sajonia dos institutos de bien público, uno de sordomudos y otro para ciegos.

Producida la revolución popular alemana en 1848 en la cual tomo parte y debido a la persecución despótica que origino aquel frustado movimiento emigro a tierra argentina eligiendo Chivilcoy para su radicación en el ano 1855. Se instalo en una fracción de tierra que luego seria bautizada como "El Pajonal del desierto" según datos recopilados a través de documentos provenientes de sus descendientes.

Una vez instalado comenzó a trabajar la tierra y a intervenir en toda actividad que ofreciera soluciones prácticas y progresistas, principalmente con Villarino y Soárez con quienes intimó rápidamente.

Dueño de una gran cultura se alió con aquellos vecinos que no solo se dedicaban a cultivar la tierra o el comercio, sembrando también cultura y alimentando los sueños de lograr un futuro promisorio para su patria adoptiva. Augusto Krause utilizando catálogos que le enviaban de Alemania surtió a Chivilcoy de las primeras maquinas segadoras, trilladoras, moledoras de maíz y maquinas de coser. No olvidemos que había instalado un taller donde fabricaba carruajes, carros livianos y transportes de cuatro ruedas que fueron reemplazando a las viejas y pesadas carretas que transportaban los productos de las chacras chivilcoyanas a Bs. As. Como tiro de dichos medios de transporte no se usaron mas los bueyes, sino los caballos fuertes y frisiones.

También instalo una prensa de ladrillos y una cremería que fue considerada una de las primeras de la provincia de Bs. As. 

Chivilcoy una de las jóvenes colonias, alberga a una importante numero de labriegos cuyos esfuerzos fueron premiados por cosechas cada vez mas abundantes, al enterarse en 1854 de la riqueza que ello representaba, los que habían sido beneficiados con el adjudicamiento de las tierras fiscales por el Gobierno de Rosas y que jamás se habían preocupado por habitarlas y trabajarlas como lo exigía la Ley de Enfitéusis, inmediatamente se movilizaron para exigir a los colonos radicados en ellas, una buena parte de lo que cosechaban.

Esta actitud arbitraria despertó la resistencia de los mismos quienes se dirigieron en protesta al Gobernador Pastor  Obligado solicitándole la adjudicación de las parcelas que habitaban y trabajaban, encontrando sus reclamos ecos favorables, argumentando que los antiguos arrendatarios no habían cumplido con el cuidado de las tierras, ni habían pagado jamás los impuestos. A raíz de esto se anularon los antiguos arrendamientos y se entregaron las tierras en propiedad a los colonos por un precio  razonable, los colonos solicitaron además que las fracciones no fueran como era costumbre en ese entonces en la Prov. de Bs. As. de 16 cuadras, superficie  que consideraban muy pequeñas, sino de 200 cuadras.

Domingo F. Sarmiento que había vuelto de Chile en 1855, el 31 de Mayo de 1857 fue electo senador, desde ese puesto se dedicó con gran preocupación a trabajar para lograr la sanción de la llamada "Ley de tierras de Chivilcoy”. Para estudiar las condiciones de vida de la naciente colonia se trasladó a Chivilcoy alojándose en la granja de Antonio Bermejo, padre del que fuera Ministro y Presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, en este lugar conoció a los colonos entre los que se encontraba  Augusto Krause quien llamó la atención del calificado visitante.

Sarmiento valoró los esfuerzos de Krase quien se había ganado el respeto de los colonos siendo elegido Presidente de la Sociedad de Agricultores, lo que significo que "El fiscal de la Patria" que como Ministro primero y presidente después, fue uno de los grandes propulsores e la agricultura argentina, obtuviera sugestiones que más adelante llevo a la practica. Sarmiento entabló gran amistad con Krause, quien apreciándolo en su gran valor lo consideró su amigo íntimo llevándolo a colaborar en el Consejo General de Educación de la Provincia de Bs. As. que presidía.  Desde esa función implantó los centros escolares y como por ese entonces no había canciones infantiles el mismo tradujo algunas canciones extranjeras arreglando también la música para adaptarlas al texto, muchas de esas canciones se cantaron en las escuelas durante varios años. Fue autor de muchas leyes escolares y trabajó afanosamente por la creación de las bibliotecas populares a las que consideraba factor decisivo para elevar la cultura del pueblo.

Con respeto a su conocimiento de música no olvidemos que fue el introductor en Chivilcoy del primer piano que conoce Chivilcoy el que estaba presente en todo acto festivo o cultural de nuestro medio. El periodista chivilcoyano Valentín Suárez radicado en Capital Federal, en un articulo publicado en "Fígaro" el 26 de Abril de 1976 con motivo del 60 aniversario de la "Agrupación Artística de Chivilcoy" hace referencia a la chacra "El Pajonal del Desierto" de Augusto Krause afirmando que en este lugar había existido un improvisado escenario donde se brindara "Teatro de Pantomimas" ejecutando el mismo Krause en su piano acompañado de guitarras, música de la época mientras los concurrentes bailaban.

En cuanto a su preocupación por la creación de bibliotecas populares quedó evidenciado en el recibimiento, alojamiento y organización de las conferencias que por recomendación de Sarmiento, ofreció Juana Manso en tres oportunidades y que tanto influyó en la creación de la primera biblioteca pública que conoció Chivilcoy en 1866 la cual inició con 144 volúmenes que dejó como donación la talentosa y mal tratada maestra y conferencista. A Krause le correspondió redactar los estatutos y reglamento de la citada biblioteca a la que se denomino "Biblioteca Publica Domingo F. Sarmiento".

¿Que más se puede citar de tan fecundo y talentoso hijo adoptivo de Chivicoy?

Solamente que queda el extraordinario recuerdo de su obra civilizadora y creadora y quien la historia pueblerina considera como a uno de los más preclaros artífices del desarrollo de la ciudad de Chivilcoy, formando con Manuel Villarino y Federico Soárez la trilogía cumbre de aquel pasado heroico.

Había nacido el 30 de agosto de 1811 en Sargerhausen, provincia de Sajonia, Alemania, su existencia se extinguió en Bs. As. el 17 de Septiembre de 1881. Dos amigos entrañables despidieron sus restos: Carlos A. Fajardo y el ex Presidente de la República Domingo F. Sarmiento.   

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